sábado, 5 de abril de 2014

¿Qué es el fondant?

Como definición sencilla, yo diría que se trata una plastilina de azúcar.
En youtube hay varios tutoriales de cómo hacer fondant casero, con glicerina, gelatina, grasa vegetal, etc. Será porque carezco de tiempo o de paciencia, pero yo prefiero comprarlo. Lo que si que hago es tener un montón de tintes en pasta, ya que sirven tanto para fondant, como para bizcocho o glasa, con ellos puedo teñir el fondant blanco con el color exacto que necesite.

 Para conservarlo en buen estado una vez desprecintado, incluso mientras se está usando, hay que evitar que esté al aire, lo mejor es guardarlo en las típicas bolsas para congelar, con cierre, sacando bien el aire del interior. Si va a estar mucho tiempo sin usarse se puede, además, envolver con film transparente. Está prohibido que se moje porque se deshace, ya que es azúcar, por ello no puede meterse en la nevera.
Su manejo es muy sencillo, como ya he dicho es parecido a la plastilina, pero necesita estar hidratado, si no, se vuelve pegajoso, para evitar esto se puede utilizar manteca vegetal untada en las manos. En lugares más húmedos necesitan usar harina de maíz o azúcar glass para provocar el efecto contrario

Se pueden crear multitud de cosas; cubrir tartas, moldear figuras, flores sencillas y todo tipo de decoraciones. Se usa también para galletas, cakepops o cupcakes.

Para detalles que necesitan una lámina fina, por ejemplo, flores más elaboradas, que además necesitan un secado rápido, se utiliza pasta de goma. Es igual que el fondant pero llevan CMC (carboximetilcelulosa), que le da la dos características antes descritas; un secado mucho más rápido y la propiedad de poder extenderse al máximo. Con agua y CMC también puedes fabricar pegamento comestible.


No puedo terminar esta entrada sin ser sincera, la verdad es que me encanta crear decoraciones de fondant, pero no me gusta nada comerlo, es demasiado dulce para mi paladar, solo lo tolero en las galletas, que se pone más fino.
Espero que os haya sido útil y que ahora sepáis un poquito más sobre este producto.

miércoles, 2 de abril de 2014

Para quedar bien en un segundo: tartaletas de crema.

De entre todos los rellenos que se pueden poner (nata, chocolate, mermelada, etc.), mi preferido, sin ninguna duda, es la crema pastelera, podría comérmela a cucharadas y tardas 5 minutos en hacerla, así que para una cena con amigos un domingo, vi que tenía una lámina de masa quebrada en la nevera y me puse manos a la obra. El siguiente paso será hacer también la masa, pero para día con prisas o con pereza no está mal usar una comprada.


Con un vaso grande corte la masa en 6 círculos y los coloqué en la bandeja para cupcakes dándoles la forma de cada hueco, las horneé a 180º hasta que estuvieron doraditas, unos 15 minutos, esto también depende de la marca que se use. Una vez hechas las dejé enfriar en la rejilla.
Para la crema pastelera, estos son los ingredientes, es la cantidad justa para las 6 tartaletas. Cuidadito con la esencia de vainilla al aumentar las cantidades, si se triplicasen sería solo una cucharadita.


Cómo se hace:
Mezclar 50 ml de leche, la yema y la harina de maíz y reservar. Poner en el fuego 120 ml de leche con el azúcar, la piel de limón y la vainilla, a fuego medio. En el momento en que empiece a hervir, sacar la piel de limón y añadir la mezcla reservada. Remover con las varillas continuamente hasta que espese, sacar del fuego y seguir removiendo para que pierda calor más rápidamente.

Lo mejor es dejar que se enfríe para que no reblandezca las tartaletas.








Lo de la decoración ya corre a cargo de la imaginación de cada uno, yo combiné frutas, almendras y chocolate. Cuidado con poner fideos de azúcar o caramelos de colores, tipo Lacasitos, porque destiñen, es muy fácil que queden monas.




domingo, 30 de marzo de 2014

En busca de la cheesecake perfecta I: dulce de leche.

Desde que de pequeña cociné una tarta de queso con mi tía, me volví adicta a este postre, además de ser fan de practicamente todos los tipos de queso. Más tarde, no hace mucho probé, en un restaurante asturiano la mejor tarta de queso del mundo, a pesar de haber cenado cachopo, marisco y no se cuantas botellas de sidra, me hubiese zampado la tarta entera de lo espectacular que estaba, hay que reconocer que el estar relajadamente de vacaciones con gente a la que adoro y en un lugar tan maravilloso como Ribadesella influye favorablemente.


He seguido buscando recetas con diversos ingredientes; mascarpone, queso crema de diferentes marcas, diferentes formas de hacer la base de la tarta, etc. En esa busqueda me he encontrado con el blog Jaleo en la cocina, en el que encontré la receta de esta increibe cheesecake con dulce de leche, si os meteis en el blog también observareis unas fotos muy profesionales, que consiguen transmitir lo apetecible y cremosa que resulta esta tarta. Solo decir que merece la pena hacerla, pero tomároslo con calma porque los tiempos que cocción y refrigeración requieren paciencia y un poco de cuidado.


Yo hice la base de galleta sin nueces y descubrí que el darle un toque de 15 minutos de horno antes de añadirle el relleno de da un toque tostado muy interesante y mantiene la mezcla de galleta y mantequilla más compacta. El coulis de fresa le da un puntito acidillo que remata el contraste de sabores.
Como sabeis la decoración va en proporción a vuestra imaginación, yo le añadí un par de hojar de hierbabuena de mi cosecha particular, una maceta, para que el verde llamase la atención sobre ese rojo intensoque queda.



viernes, 28 de marzo de 2014

Con un pequeño cambio 101 sabores diferentes.

Hacer bizcocho de sabores está chupado, si coges cualquier receta de bizcocho de vainilla y cambias dos de sus ingredientes amplías tu repertorio en un periquete. El bizcocho clásico lleva un yogur natural y estracto de vainilla, así que con cambiar el sabor de estos dos ingredientes, listo. Yo hice estos cupcakes utilizando yogur y estracto de fresa, lo próximo será ver como quedan usando fresas naturales. El toque final es la crema de chocolate y el azúcar glass espolvoreado para decorar. Para los más golosos se pueden rellenar de mermelada de fresa o de la misma crema de chocolate.



Otro sabor que le va muy bien, es una buttercream de mantequilla, azúcar glass y yogur griego.


 A título personal decir que yo prefiero las minicupcakes, puedes comertelas de un bocado disfrutando de la mezcla de sabores y no corres el riesgo de que el bizcocho se te haga pesado.